UN HIPSTER EN LA ESPAÑA VACÍA

 



Enrique se instala en La Cañada, un pueblo de la provincia de Teruel. Viene de Madrid y este pueblo es el de sus abuelos. Practica yoga, busca quinoa en la tienda y da un taller de nuevas masculinidades. Todo esto llama la atención de sus nuevos vecinos. Por circunstancias Enrique termina siendo alcalde de La Cañada.

Daniel Gascón muestra un retrato lleno de ironía y humor de dos maneras de entender la vida: la de Enrique, un urbanita con sus propias costumbres y la de los habitantes del pueblo que no terminan de comprenderlo, pero lo aceptan pese a que lo consideran un poco raro. Un pueblo tranquilo que poco a poco se ha ido vaciando de habitantes como le ha pasado a muchos pueblos de nuestra geografía.

Hay momentos de esta historia que son verdaderamente entrañables, llenos de nostalgia por lo que fue La Cañada -un pueblo con mucha vida- y en lo que se ha convertido ahora, un lugar con apenas habitantes muchos de ellos mayores, pero que se resisten a que desaparezca. Enrique, ese forastero que ha llegado, puede ser su tabla de salvación, o no. Para saberlo se tendrán que leer el libro, que garantiza una lectura muy agradable, en más de una ocasión sacará una carcajada por lo que se cuenta, pero sobre todo es una reivindicación de la España vacía de la que tanto se habla pero que tan poco se hace por ella.



Alberto López Escuer

 

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