DOS FECHAS QUE ME PARTEN EL CORAZÓN
Este a ño su ausencia va estar más marcada si cabe, el 8-4 de 1996 – el dí a que mi hermano y yo cumpl í amos a ños – mi padre fallec ía . T reinta a ños sin uno de mis referentes, la enfermedad lo consumi ó , un hombre bajito pero muy fuerte luchó hasta el último momento, pero la Parca como siempre ganó. D ej ó un hueco muy grande en nuestra familia, como dijo mi madre “ Alberto tú has perdido a un padre, pero yo he perdido al amor de mi vida ” . En agosto de ese año hubieran cumplido cincuenta años de matrimonio, que se dice pronto. Una historia de amor que seguro que todav í a perdura en el cielo. Juntos criaron a sus tres hijos, una de ellas tambi é n falleci ó hace dos años, pasaron las penurias de la posguerra, esa que enfrenta a media España con la otra media. Juliá n que as í es como se llamaba mi padre, trabajó y trabajó para que no faltara nada en casa. Fue pastor y cuando se fue del pueblo para vivir en la ciudad no le importó reinventarse y ser pe ó n d...



