JUAN COBO: “DON BOSCO HACE DE GUÍA Y ME INVITA A SOÑAR”
Juan
Cobo es profesor de mecanizado en los Salesianos de Pamplona, un docente
vacacionado y comprometido. Optimista, positivo y profundo cada día mira a su
alrededor con agradecimiento. Un educador con estilo salesiano.
1. ¿Cómo decidiste dedicarte a la docencia?
Fue debido a una mezcla de casualidad e
ilusión.
Casualidad porque estuve en el momento
adecuado en el lugar preciso. Después de años de trabajo y aprendizaje en la
empresa privada, volví a Salesianos a continuar mi formación y coincidí con un
buen compañero y se puede decir que amigo, y me metió la ilusión en el cuerpo.
Había una plaza vacante y la aproveché. Es una de las mejores decisiones que he
tomado en mi vida.
2. ¿Qué asignaturas impartes?
Después de pasar por diversas asignaturas
teóricas y prácticas, siempre dentro de la rama de mecanizado, en este momento
dedico mi tiempo a explicar “programación por CNC”, “mecanizado en torno
convencional” y “mecanizado en torno de CNC”.
3. ¿Cuál es el hecho diferencial de un
instituto salesiano?
Estoy seguro que es que ponemos en el centro
y como protagonista a cada joven, amoldándonos a cada uno de ellos en la medida
de lo posible, y poniendo mucho cariño y pasión en lo que hacemos. Como
resumen, formar con cariño y vocación, siguiendo las indicaciones de Don Bosco.
4. ¿Como son los jóvenes de esta
generación?
Creo que, en general, han perdido algunos
valores importantes, pero no es culpa de ellos. Son increíbles, potentes, con
muchas posibilidades. Simplemente hay que guiarles un poco, escucharlos,
corregir y dejarles hacer.
5. ¿Qué diferencias y similitudes hay con
los de la tuya?
Creo que en mi generación éramos tal vez más
ingenuos, más respetuosos con la figura del mayor. Ahora están más despiertos,
tienen más distracciones, más tentaciones, más información y, en mi caso, sin
notar esa falta de respeto, se dirigen al mayor más de tú a tú. Esto puede ser
positivo si los escuchamos e intentamos entenderlos. Creo que, para mi
generación, la vida era más fácil.
6. ¿Cuéntame el mejor momento como
educador? ¿Y el peor?
Es
difícil destacar un momento como el mejor y otro como el peor. Hay varios de
cada. Sin duda, muy buenos momentos cuando un alumno te da las gracias, te sonríe,
te saluda por la calle al cabo de los años…
Los
peores cuando el alumno tiene problemas, circunstancias personales, familiares,
tan adversas que no sabe gestionarlas y me llama y me lo cuenta y me siento
impotente. Le escucho con cariño, pero no tengo la solución y ahí se genera
mucho sufrimiento.
7. ¿De que manera ha afectado la pandemia a
la manera de dar las clases?
Pues
he de dar gracias a que entre todos hemos conseguido que hayamos dado las
clases de manera presencial casi en su totalidad. De todas formas, como cosa
positiva, hemos aprendido a manejar las nuevas tecnologías para poder seguir
estando cerca de los chicos y chicas cuando han estado confinados.
8. ¿Cómo te gusta que te recuerden tus
antiguos alumnos?
Me
gusta mucho la palabra “cercano”. Lo intento cada día y trato de rescatar a
aquellos que se van alejando del objetivo de aprender.
9. ¿Qué lugar ocupa en tu vida Don Bosco?
Siento
admiración por él. Hay muchas circunstancias del día a día en las que me
pregunto - ¿qué hubiera hecho Don Bosco en este caso?
En
muchos momentos, que se tornan difíciles, Don Bosco hace de guía y me invita a
soñar.
Fue
un soñador y conseguidor de sueños.
10.
¿Qué
te hace perder la sonrisa?
A
veces empatizo tanto con un alumno, familiar o amigo que cuando sufre…lo siento
mucho, esa es la verdad.
Entrevista:
Alberto López Escuer


Comentarios
Publicar un comentario