NATALIA ESPEJO: “EL TRABAJO EN LA PELÍCULA CHINAS LO DISFRUTE MUCHÍSIMO”
Natalia Espejo es una actriz con mucho futuro, con las ideas muy claras, es acogedora, empática y llena de vitalidad. Todo ello lo transmite en esta entrevista con la que inauguramos el año 2026 en “Viendo la vida pasar”. Una entrevista profunda y con muchos valores
¿Una actriz nace o se hace?
Yo creo que una actriz se hace, aunque es cierto que hay cualidades innatas que pueden facilitar el camino. No se nace siendo actriz, pero sí puede haber características personales —como la sensibilidad, la curiosidad o la capacidad de observación— que ayuden. Aun así, considero que cualquier persona que quiera dedicarse a la interpretación puede hacerlo con trabajo, formación y constancia. El arte es accesible para todos, o al menos debería serlo.
¿Cuándo tuviste claro que querías dedicar a la interpretación?
Desde pequeña apuntaba maneras. Me metía en la habitación de mi hermano (porque tenía más espacio) a interpretar canciones. Me estudiaba las letras, las leía y me veía los videoclips y me ponía allí a interpretarlas. Pero era una niña muy tímida.
Fui realmente consciente de que quería dedicarme a la interpretación a los 15 años.
Estaba haciendo de Eponine en “Los Miserables” en el grupo de Teatro Salesianos Guadalajara. Recuerdo perfectamente cómo fue la elección del personaje y el primer ensayo. Fue ver cómo me miró el antiguo director del grupo, Santiago, y saber que yo tenía que dedicarme a esto. Fue la primera vez que recuerdo sentirme realmente vista y valorada.
Aunque el momento más determinante fue en una actuación, de las primeras que hicimos, cuando un hombre se me acercó y me dijo: “Sé que no me conoces de nada, pero hacía mucho tiempo que no lloraba y gracias a ti lo he conseguido, gracias”. No era la primera vez que gente que iba a verlo me decía cosas de ese estilo o me escribían después por redes sociales, pero no sé por qué, fue ese hombre el que me hizo ver las cosas con claridad.
Yo desde ahí supe que quería hacer que la gente se permitiera sentir.
Perteneces al Grupo de Teatro de los Salesianos de Guadalajara ¿Qué te aporta el teatro? ¿Y tu que le aportas al teatro?
Para mí, el grupo de teatro ha sido y sigue siendo mi casa. Suena a cliché, pero es completamente cierto. Allí he crecido, he llorado, he reído y he vivido. He conocido a gente imprescindible en mi vida y es el lugar donde descubrí mi vocación y donde he podido sacar partido a todas mis cualidades.
Este año tuve una actuación en Cantabria con otra compañía y escribí por un grupo del teatro diciéndoles que les echaba de menos. La respuesta del director fue: “Siempre hace frío fuera de casa”. Actualmente participo en más proyectos y, aún así siempre les echo de menos cuando estoy fuera: a la gente de técnica, todos los actores, tramoya, atención al público, ese escenario, incluso el olor de los vestuarios jajajaja. Ha sido mi hogar y mi refugio.
Me gusta pensar que yo aporto algo parecido al teatro. Siempre pretendo ser casa para los demás, y en cierto modo creo que lo he conseguido. Siempre estoy ahí salvo que me sea imposible. Quiero hacer del teatro lo que en su día fue para mí: un lugar que acompaña, que sostiene y que ayuda a descubrir la importancia de formar parte de algo. Me gusta acompañar a otros en su proceso y ayudarles a sacar lo mejor de sí mismos. También pongo al servicio del grupo mis conocimientos interpretativos, pero sinceramente creo que eso es lo menos importante.
El grupo de teatro siempre va a ser algo importante en mi vida, sin él y sin la gente que forma y ha formado parte, yo no sería la persona que soy hoy en día.
Participaste en la película “Chinas” ¿Que tal fue la experiencia?
Sin duda ha sido de las mejores experiencias que he tenido en mi vida. Siempre lo digo, pero me siento súper afortunada y agradecida de haber podido participar en ella y trabajar con todos los miembros del equipo. Arantxa es genial, como directora y persona, y siempre me dio la libertad y confianza de poder crear el personaje.
Tuvimos de coach a Lidia Navarro, a la que a día de hoy es, además de uno de mis referentes, mi amiga. Me ayudó mucho, me acompañó no solo en lo profesional sino en lo personal, y gracias a Dios puedo seguir teniendo la fortuna de contar con ella. Podría tirarme páginas enteras hablando de cada uno de los miembros del equipo y de la película y de lo que supuso para mí formar parte de ese proyecto.
Me enorgullece muchísimo poder decir que mi primer proyecto profesional ha sido “Chinas”. Siempre he soñado con poder hacer un proyecto así, que hable de lo importante, desde un punto de vista objetivo y con mucha sensibilidad. Creo que eso define mucho los trabajos de Arantxa.
Me ha formado como persona y sobre todo como profesional, aprendí y disfruté muchísimo.
Siempre estaré agradecida por ello.
¿ Como te eligieron?
Yo vi el casting de casualidad. Llevaba una racha muy mala de castings, en los que siempre me decían que no, y yo me había tomado un tiempo de no hacer más porque psicológicamente me estaba costando mucho gestionarlo.
No paraba de salirme en Instagram que había un casting abierto para la nueva película de Arantxa Echevarría, y aunque al principio lo ignoraba, me salió tantas veces que pensé: “qué puedo perder”. Y lo mandé. Hice el primer casting y salí muy contenta, pero no me cogieron jajajaja. No me dijeron nada pero lo intuí porque no tuve ninguna noticia más sobre ello. A los tres meses me volvieron a hablar para citarme para otro casting. Tuve la segunda prueba, fue súper bien y a la semana o así me llamaron para firmar.
Resulta que, efectivamente, no me habían cogido en un primer momento porque estaban buscando un perfil más choni, pero cuando cogieron a Xinyi Ye como protagonista, vieron que ese perfil para todo el grupo de amigas no cuadraba, así que reabrieron el casting para mi personaje sin saber bien qué es lo que buscaban, y al parecer me buscaban a mí.
¿Dónde te sientes mas cómoda en un rodaje o sobre un escenario?
El trabajo en un set de rodaje y sobre un escenario es muy distinto, y ambos los disfruto mucho. En mi caso, creo que depende del momento vital y profesional en el que me encuentre. Hace un año tenía muchísimas ganas de trabajar en un rodaje; este año, en cambio, sentía la necesidad de hacer una obra con un proceso de investigación largo.
El trabajo en un rodaje es más repetitivo y más concreto. No tienes el feedback inmediato del público, aunque también es un proceso más íntimo y que requiere confiar mucho en el resto de los equipos; al menos, así lo vivo yo. Estoy más acostumbrada a estar sobre un escenario, pero me gusta salir de mi zona de confort y me adapto con facilidad. El trabajo en la película Chinas lo disfruté muchísimo.
Ambos tipos de trabajo me parecen muy bonitos.
¿Quiénes han sido tus referentes?
A nivel profesional, siempre he admirado el trabajo de Emma Stone, Jennifer Lawrence, Blanca Portillo, Anna Castillo, Zendaya, Frances McDormand y Viola Davis.
A nivel personal, mis referentes han sido y son mi madre, mi abuela Pilar y mi abuelo Pepe. Les admiro profundamente y ojalá pudiera parecerme, aunque fuera un poco, a ellos; con eso sentiría que ya he ganado mucho en la vida. También lo son Darío Pérez, Santiago López, David García y mis amigos. Siempre lo digo, pero tengo la inmensa suerte de estar rodeada de personas a las que admiro, respeto y quiero.
¿Con que actor o actriz te gustaría trabajar? ¿Y director o directora?
Uf, me encantaría trabajar con Carolina Yuste, Javier Bardem, Macarena García, Anna Castillo, Javier Gutiérrez… hay muchos actores y actrices españoles con los que desearía trabajar. A nivel internacional me encantaría trabajar con Emma Stone, Jennifer Lawrence o Zendaya, un sueño.
De directores me encantaría volver a trabajar con Arantxa Echevarría. Alauda Ruiz de Azúa, Guillermo del Toro, Bayona, Almodóvar, Greta Gerwig o Chloé Wallace
¿Qué te hace sonreír?
Me hace sonreír subirme a un escenario, tener ambiciones y sueños por cumplir, mi familia, mi perro y mis amigos. También el centro juvenil y todas las personas que forman parte de él, y saber que puedo ayudar a los demás. Me hace sonreír ver mi evolución y mi crecimiento a lo largo de los años, sentirme orgullosa de mí misma y saber que tengo toda una vida por delante para cumplir todo lo que sueño.
Los libros, el cine, el teatro, pintar, el atardecer, las flores, la música, ver a la gente que quiero disfrutar y ser felices, los dibujos animados, los animales, las tazas, Monstruos S.A., las aceitunas jajajaja
¿Con que sueñas Natalia?
Sueño con poder echar la vista atrás cuando tenga 80 años y saber que he vivido todo lo que he querido. Con poder vivir de mi profesión, estar rodeada de la gente a la que quiero, sentirme querida y dedicarme a mi trabajo toda la vida. Sueño con irme de esta vida con la tranquilidad de saber que no me he dejado nada por vivir.
Entrevista: Alberto López Escuer




Comentarios
Publicar un comentario