MUCHO CORAZÓN Y POCA CARTERA
Esta expresión es del periodista Mikel Ayestaran, cuando le pidieron el pasaporte y vieron que era español. Le preguntaron ¿del FC Barcelona o del Real Madrid? El contestó que era de la Real Sociedad, un equipo con mucho corazón y poca cartera.
Razón tiene y tal vez eso es lo que le haga atractivo a un equipo que contra pronóstico hace cuatro décadas marcó una época y su corazón venció a la cartera de los grandes, esos que hacen sus equipos a base de dinero y olvidan la cantera. Ganó dos ligas consecutivas y llegó a las semifinales de la Copa de Europa. También ganó la Copa del Rey, era la época del “No pasa nada tenemos a Arconada”. Fueron cuatro años donde la Real y el Athletic ganaron dos ligas cada uno y el equipo rojiblanco hizo doblete añadiendo una Copa del Rey.
Ahora es un equipo que junto a Osasuna o el Athletic conservan las esencias del fútbol – respetando a las otras escuadras-.
Uno se cansa de los llamados grandes, que tienen a su servicio periodistas, que suelen dar pena, pues son la voz de su amo, hablan a su dictado y lo hacen sin sonrojarse lo más mínimo, eso cansa pues hay programas que sólo hablan de ellos. Es muy aburrido, se tiran los trastos los unos a los otros y lo que realmente es cargarse el fútbol, una pena .
Los equipos con mucho corazón son los que verdaderamente sostienen el fútbol. Da gusto ir a sus campos y si ganan algún trofeo sus celebraciones son grandes, pues no suele ocurrir mucho.
Osasuna de mi corazón ha llegado en los últimos años a dos finales y las ha perdido. Para perder una final hay que llegar. Dolió, claro que dolió, pero la gesta está ahí.
Mientras los otros presumen de que tienen tantas Champions o tantas ligas y tratan de influir para que todo vaya a su favor, respetando a sus aficiones, miran a los demás por encima del hombro, qué pena dan, la verdad.
Los equipos de gran corazón nunca se rinden, pelean cada partido y si alguna vez consiguen clasificarse para alguna competición europea lo celebran como si la hubieran ganado. Son esos pequeños o grandes triunfos que se saborean de una manera especial. Sus jugadores sienten los colores y más si salen de la cantera.
Si me dan a elegir, sin duda, me quedo con los equipos de mucho corazón y poca cartera, especialmente, en mi caso, con Osasuna que nunca se rinde.
Alberto López Escuer


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