UNA MADRE NUNCA SE MUERE A TIEMPO

 



Cada 21 de marzo es lo mismo desde que te fuiste, todos son buenos recuerdos, hoy madre hubieras cumplido años.

No puedo evitar ponerme un poco triste pues tu ausencia se nota y mas en según que fechas, ayer por la noche tu nieta y yo volvimos a mirar la cielo – como cada año – y miramos la estrella mas brillante del firmamento y supimos que estabas allí.

Te imagino sonriendo junto a papa, como lo hacías cuando estabas aquí , o diciéndome Albertico – solo tu me llamabas así- ¿Qué tal estas? Y si te decía que bien y no era así me decías “Soy tu madre y te conozco” hasta que te contaba lo que me pasaba, siempre tenias la palabra oportuna, no se te escapaba ningún detalle, me conocías perfectamente

Siempre preocupada por tus hijos, nietos, amigos…Tu vida era una entrega silenciosa a los demás sin estridencias, sin darte la mas mínima importancia, entraba en la normalidad ayudar a quien lo necesitaba. No buscabas protagonismo eso no iba contigo

Eras única contándole cuentos a Paula, captabas su atención como habías hecho con tus hijos cuando éramos pequeños. Y cuando ella te pedía “un poquito mas yaya” tu dulcemente le decías “es hora de dormir cariño mañana seguiremos” y ella quedaba dormidita.

Ahora Paula tiene veinticuatro años, ya esta hecha toda una mujer, pero se acuerda mucho de ti y de esos cuentos que le contabas antes de dormir, ahora es aficionada a la lectura y le encanta el teatro, algo tienes que ve tu en todo esto.

Junto a papa estará también tu hija Toña, seguro que celebrareis tu cumpleaños por todo lo alto

Cuantos recuerdos que han quedado en mi corazón y ni el viento ni la lluvia los podrán borrar, siempre están presentes pero una fecha como hoy se hacen mas patentes y me hacen esbozar una sonrisa pues son todos buenos o casi todos pues cuando te marchaste fue un día muy triste, veinte años después sigo echándote de menos Y como me dijo un amigo “Una madre nunca se va a tiempo”, que razón tenia pues los hijos siempre queremos que estéis entre nosotros cuando era pequeño pensaba que eras inmortal, que te quedarías siempre junto a mi la infancia es la etapa de soñar lo imposible, te marchaste un 29 de enero del año 2006.

En días como hoy tu ausencia se nota muchísimo.

Hoy madre hubieras cumplido años.



Alberto López Escuer

Comentarios

Entradas populares