ALBERTO JUEZ-SARMIENTO: “DETRAS DE LA BARRA SE VE LA VIDA CONOCIENDO MUCHA GENTE”

 



Entrevistamos a Alberto Juez-Sarmiento, dueño del bar “Roney” de Burlada, lleva toda su vida en la hosteleria, con Alberto hablamos de su trabajo, de sus inquietudes, de lo que es el dia a dia detras de una barra de bar. Un negogio familiar el de Alberto muy consolidado, a base de mucho esfuerzo y trabajo.


  1. ¿Cuántos años llevas trabajando en hostelería, Alberto?

La primera vez que me metí aquí tenía trece años, que me dejó mi padre aquí con una amiga, y después ya me metí en firme prácticamente a los dieciséis. A los dieciocho paré para ir a la mili. Y luego volví otra vez aquí.



  1. ¿Cómo se ve la vida detrás de una barra?

Pues detrás de la barra se ve la vida conociendo a mucha gente Viviendo la vida de mucha gente, porque al final vienen y, y hacen su vida tuya también. Sí. Y bueno, con mucha cercanía con todo el mundo.



  1. ¿Qué perfil de clientes tienes en el Roni?

Bueno, perfil de clientes... pues gente del pueblo, muy sencilla. Sí, es gente muy sencilla, muy del día a día, de personas normales, con sus problemas y con sus historias diarias, y salir al bar a encontrarse con amigos y gente normal.



  1. Según tú, Alberto, ¿qué momento está viviendo la hostelería?

A ver, el momento de la hostelería hoy yo le veo un cambio de, de lo que era hace muchos años, que antes cualquiera podía poner un local, abría-- levantaba una persiana y montaba un bar, y había facilidad de espacio también. Y hoy en día hay que estar muy encima de los negocios, muy encima, todo cuesta mucho más, el esfuerzo es mayor. A veces parece que el sacrificio que haces no te da esa recompensa. Pero bueno, y el que no esté encima del negocio todo el día y se piense que esto es, abrir la persiana y que vaya entrando dinero, eso ya se acabó. En otros años igual era así, pero ya no.



  1. ¿Cuál ha sido el mejor momento profesional que has vivido y el peor?

Bueno, profesionalmente, yo entré aquí, no diría que obligado, pero -- las cosas de antes. No estudias, a trabajar. Mi padre me metió aquí, entonces me he ido haciendo día a día con esto. O sea, nunca me lo he tomado como una-- como que fuera el trabajo que yo busqué, pero bueno, aquí me quedé. O sea que profesionalmente ni fu ni fa, todos los días para mí son parecidos.

Bueno, y... Hubo una época mala, que fue cuando la crisis aquella del 2010, que ahí ves el sufrimiento en casa, por así decir, de que ves que las cosas no funcionan, no se trabaja, no hay... Que pasas de haber mucho a haber muy poco, en ese sentido. Y lo notas en casa, aunque yo no lo he notado porque a mí no me faltó ni mi sueldo ni nada, pero veía yo que fueron malos momentos aquello, aquella crisis. Igual sería ese el peor momento profesional, pero...



  1. ¿Tienes relevo generacional?

No. No sé lo que hará mi hijo el día de mañana, pero me gustaría que se dedicara a otra cosa. Esto quita mucho, te priva de muchas cosas. Mucha energía, sí.



  1. ¿Qué te hace sonreír, Alberto?

Bueno, pues al final, las anécdotas de la gente, las experiencias que te pasan, de esas cosas, al final te ríes.

Aquí al final te has vuelto un poco también un poco chalao con muchas cosas y al final te ríes, pues de, de todas las historias de la gente. Que hay confianza y que te cuentan cosas y...



  1. ¿Con qué sueñas, Alberto?

¿Qué sueño? Pues que todo vaya bien para la familia y lo típico, y aunque parezca una-- lo de siempre, ¿no?

Pero que todo vaya bien para todos. Si todos-- si en mi casa todo va bien, si la gente va bien, al final todo rep-- socialmente todo va bien.

O sea, es-- si la gente tiene trabajo, tiene dinero para gastar, la gente es más feliz, la gente es, no sé.

Si hay felicidad en la calle, hay felicidad en los bares.

En ese sentido. Y luego en casa que vaya todo bien y...

Porque al final todo lo que detrás de casa te lo traes aquí.



  1. Has dicho que tu, tu hijo no querrías que se dedicara a la hostelería, pero a un chaval, un joven, una persona que ha cogido un bar, que está iniciándose, ¿qué consejo le darías, aunque sé que no eres de dar consejos?

Hombre, no sé, yo haría... Tal y como funcionan las cosas, yo haría las cosas... No la-- o sea, en eso ha cambiado hostelería, que no, no hay que pensar en trabajar como se trabajaba antiguamente, sino que ahora se trabaja de otra manera.

Y el consejo que le daría, que esto no le absorba su vida.

Su vida. Porque al final te absorbe mucho, se lleva mucho de ti, te pierdes muchas cosas, que luego dices: « no lo, no lo he visto».





Entrevista: Alberto López Escuer



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