CARDENAL CELESTINO AÓS BRACO : " EL ESPIRITU SANTO NO ABANDONA NUNCA A SU IGLESIA"

 




"Viendo la vida pasar" entrevista a Celestino Aós Braco. Cardenal Arzobispo emérito de Santiago de Chile. Hace un paréntesis en sus vacaciones en tierras navarras para concedernos unos minutos, donde hablamos de su vocación, su misión como Cardenal de la iglesia y de su participación en las Congregaciones Generales previas al Cónclave que eligió a Leon XIV y de la universalidad de la iglesia

  1. Cardenal, ¿Cuándo tuvo clara su vocación religiosa?



La vocación es, diría, un proceso. En cada momento hay una vocación, es como una planta. Hay algunos que se escandalizan y se extrañan ¿Cómo a los diez años y va al seminario puede tener vocación? A loa diez años se tiene la vocación que se puede tener a los diez años, luego uno tiene trece, y uno tiene quince, y van apareciendo otros problemas y otras ilusiones. Hubo compañeros que lo fueron dejando. Los que entramos desde niños, unió tenía esa plantita, la iba cuidando y se iba teniendo la vocación a los quince, a los dieciocho cuando había que profesar, y en mi caso pues a los veintidós años cuando me ordenaron sacerdote.



  1. Y ¿Por qué capuchino?



Porque Dios lo quiere. En mi pueblo había un capuchino de misa y fue quien me llevó al seminario, había otro que era lego, hermano de los que trabajan. De manera que conocí las dos vocaciones. La verdad es que yo al principio no era entusiasta de los capuchinos, a mí me gustaban mas otras congregaciones, pero al final la cosa se fue dando. Fueron a la escuela, preguntaron quién quería, me hicieron el examen y me aceptaron en el seminario.



  1. ¿Qué sintió cuando el papa Francisco le creó cardenal?



Primero, la sorpresa que fue increíble. Yo no sabía nada. La primera noticia que tuve una llamada de teléfono de España, era mi hermana. Coincidió que en Chile era el día de las Elecciones, yo solía ir a votar pronto, quitándome la bulle. Tenía que evitar ir al mediodía, porque había periodistas. Estaba desayunando y una llamada de teléfono desde España, era mi hermana. ¿Qué pasa por ahí? ¿no tienes nada que decirme? Siempre nos tenemos que enterar las cosas por fuera. Me están llamando y diciendo que te han hecho cardenal. ¿A mí? No. Ten cuidado que puede ser una broma, ten cuidado con lo que te dicen porque a mí nadie me ha dicho nada, ni de Roma, ni de la nunciatura, ni de nadie. Pero como insistía que le estaban llamando de varios sitios, llamé a la nunciatura y, tampoco sabían nada. Alguien me mandó el trocito de vídeo en el que el Papa, desde el balcón, leyó los nuevos cardenales creados. Allí estaba mi nombre, no sé si sería yo.
Fue sorpresa, tampoco lo esperaba, y también desconcierto, ¿qué será esto? Uno sabe cuál es la función de un cardenal, pero siempre queda el porqué o el cómo. Además, era una cosa muy sorpresiva porque en estos países pequeños, como somos nosotros, normalmente, cuando hay un cardenal elector no nombran a otro. En Chile estaba un cardenal retirado, el cardenal Errázuriz y estaba el cardenal Ezzati, que era quien me había precedido a mí, era emérito pero era elector, tenía que entrar en el cónclave. Era normal que en Chile no nombraran otro cardenal.



  1. ¿Cuál es la labor de un cardenal?

Ser consejero del Papa, y por eso forma parte del clero del Vaticano y cada cardenal tiene asignado un título. El mío en Roma es San Nereo y San Aquileo, dos mártires romanos. Es una iglesia pequeña, está cerca de las Termas de Caracalla, por fuera, como que a uno le decepciona, pero por dentro es una joya. Es un título de hace muchos siglos.

Tenemos la función de ser consejeros del Papa, pertenecemos a varios dicasterios, como ministerios. La segunda tarea es elegir al Papa después de su fallecimiento, o en caso de renuncia como fue Benedicto XVI, los cardenales eligen al sucesor.



  1. Es usted arzobispo emérito de Santiago de Chile ¿Cómo es un día en su vida, ahora? Javier Osés, que fue obispo de Huesca decía que cuando ya se retiran la agenda parece que se la marca Dios, lo que diga.

Yo soy de los que, por mi estilo, he cortado de inmediato cuando me han trasladado. La tentación para algunos es, yo me voy, pero todavía se llevan sus contactos y mantienen este o aquel grupo. Yo no, yo paso página a y el que viene detrás, si pide alguna cosa, se le ayuda, lo demás se deja. Yo dejé todo, entró mi sucesor, monseñor Chomali, incluso del archivo no me llevé nada. Ahora estoy en el convento. Estoy a lo que dice el superior, es el que pone las misas, nosotros tenemos una misa en la casa y tres capellanías. Yo hago la misa que me toca y en el obispado me toca bastantes confirmaciones.



  1. Usted, por poco, no participó en el último cónclave. ¿Cómo vivió usted el tiempo de Sede Vacante y el Cónclave?

Cuando falleció el Papa Francisco fui a Roma con Chomali, que estaba recién creado cardenal. La Iglesia sigue funcionando. Van llegando los cardenales. Se tienen las Congregaciones Generales, que es la reunión de todos los obispos que van llegando. Los que van a entrar en el cónclave y los que no. cónclave entraron ciento treinta y tres y nosotros estábamos en las Congregaciones Generales unos ciento ochenta. Se revisa la situación de la Iglesia, los problemas de la Iglesia y se perfila lo que la Iglesia necesita. Son días intensos, con reuniones. Se comienza temprano y se termina para el almuerzo de mediodía. En la tarde están las misas solemnes, ceremonias de dos o tres horas. Yo no vi eso que dicen de que hay un lobby, que los cardenales hubieran hablado… que en un día ciento treinta y tres personas de varias nacionalidades se pongan de acuerdo en una persona que ha sido elegida, no lo consigue ninguna organización, ni ningún país, me parece algo asombroso, sólo posible por la gracia del Espíritu Santo.

El futuro Papa estaba allí y oyó todas las cosas que se dijeron como un cardenal más, las cosas que se dijeron no eran para decirle lo que tenía que hacer Prevost, era para el que sea. Ciertamente había como dos corrientes: unos eran los que decían que tenían que elegir al sucesor del Papa Francisco. Otro grupo que decía yo voy a elegir el sucesor de san Pedro. Y el que venga tendrá su personalidad, su carácter distinto.

Unos que querían que siguiera la senda marcada por el Papa Francisco y otros que decían, vamos a elegir a un Papa y él verá lo que tiene que hacer.




  1. ¿Qué aporta la vida religiosa a la Iglesia?

La vida religiosa aporta eso, la vida religiosa. Si, como decía san Pablo, la Iglesia es un cuerpo ¿qué aporta un ojo? ¿O un brazo? Son parte. La vida religiosa es esa entrega de la vida a Dios en obediencia, pobreza y castidad. Es siempre un escándalo ¿cómo va a ser que su vida dependa de un superior? La obediencia sigue siendo un escándalo en el mundo y lo mismo la castidad. En la vida religiosa voy a ofrecer mi afectividad a Dios, sigo siendo hombre o mujer, pero mi sexualidad va en continencia, no va en relaciones sexuales, la renuncia por opción. Y lo mismo la pobreza que hoy se confunde un poco. Podemos tener muchos bienes, pero no disponemos de ellos a nuestro antojo, están siempre en función de la evangelización. Esto se hace porque se siente llamado a esa vida que elige libremente. Yo me hago religioso por el seguimiento a Jesucristo. La vida religiosa aporta su propia identidad.

  1. Los dos últimos papas, Francisco, jesuita y León XIV, agustino ¿Cómo interpreta usted esto?

Ha habido muchos papas que han sido religiosos. Los jesuitas no habían tenido ningún papa, y el papa León es el primero que es agustino. Pero no fueron elegidos por ser religiosos. Fueron elegidos por el Espíritu Santo, y esto es el desconcierto para la Iglesia. Murió Pío XII y parecía que la Iglesia se iba a venir abajo, vino Juan XXIII, el Papa Bueno y revolucionó la Iglesia. Murió Juan Pablo II otra vez parecía que la Iglesia se venía abajo. Pero otro vendrá. El Espíritu Santo no abandona nunca a su Iglesia.



  1. ¿Cuáles piensa que son los pilares del papado de León XIV?

Un hombre sencillo, que escucha, no es tan efusivo como Francisco. A nivel espiritual es un hombre de profunda oración y cercanía a la Palabra de Dios y al pueblo. Piensa lo que tiene que decir y lo dice como tiene que decirlo. Es claro y profundo. Los discursos de la visita a España así lo atestiguan. Con un estilo menos confrontacional que su antecesor.



  1. ¿Con qué sueña Celestino?

Me gustaría una Iglesia con una profundidad mayor. Por el momento en que vivimos hay una superficialidad muy grande. Se habla de Jesucristo, pero luego… hay páginas “malditas” en el Evangelio de las que no se quiere escuchar lo que dicen. Mejor las páginas más suaves. La Iglesia no debe ser una ONG. Deseo una Iglesia más coherente. Vivir con mucha fe. Ka Igkesia tiene mártires que han dado su vida por predicar el Evangelio de Jesucristo. Hoy hay muchos que suavizan este seguimiento. Don Bosco hizo lo que hizo porque tenía fe en aquellos muchachos necesitados de Turín y a pesar de quienes le ponían trabas siguió adelante por ellos. -El entrevistador le dice que es un hijo espiritual de Don Bosco, muchos de sus sueños que tuvo son ahora una realidad muy palpable -


Entrevista: Alberto López Escuer







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